Volver a los artículos

El espejismo del “vibe coding”: por qué el software empresarial a la medida creado con IA sigue siendo más caro que el SaaS

Es tarde, un martes por la noche. Está experimentando con Claude Code de Anthropic y, en cuestión de minutos, crea una herramienta de rastreo y seguimiento atractiva y completamente funcional. Ejecuta pruebas, gestiona sus propios commits de git y trabaja en toda su base de código como un ingeniero sénior con varios cafés encima.

Entonces se cuela un pensamiento tan peligroso como seductor: “¿Por qué diablos les pagamos decenas de miles de dólares al año a nuestros proveedores de SaaS? Ahora podemos desarrollarlo todo nosotros mismos”.

Es un impulso comprensible. La IA ha reducido casi a cero el tiempo y la habilidad técnica necesarios para generar código. Pero antes de abrir una terminal e intentar reemplazar todo su conjunto de software empresarial con código a medida generado por IA, tenemos que hablar de lo que realmente implica ser dueño de su propio software.

La verdad es que el código representa solo alrededor del 20% del costo del software empresarial. ¿Y el otro 80%? Ahí es donde se desvanece el sueño de hacerlo uno mismo. Estas son las razones por las que desarrollar su propio software empresarial (incluso con las mejores herramientas de IA del mundo) sigue siendo muchísimo más caro que comprárselo a un proveedor de SaaS.

1. El impuesto de la seguridad y el cumplimiento normativo

Escribir código funcional es fácil. Lo realmente difícil es proteger ese código, el pipeline del que forma parte y la organización que lo gestiona.

Cuando desarrolla su propio software, hereda el 100% de la responsabilidad de un ciclo de vida de desarrollo seguro (SDLC). No se trata solo de analizar el código en busca de vulnerabilidades básicas: implica modelado de amenazas, gestión segura de secretos, seguimiento de dependencias y pruebas de penetración periódicas.

Además, si su software maneja datos de clientes u opera en un sector regulado, tendrá que demostrar que es seguro.

  • Auditorías anuales SOC 2 e ISO 27001: No son simples revisiones técnicas, sino verdaderas pruebas de resistencia para toda la organización. Los auditores no solo revisan las líneas de código que escribió Claude; también examinan sus controles de acceso, sus procedimientos de baja de empleados (offboarding), sus registros de gestión de cambios y su seguridad física.
  • La carga del cumplimiento: Obtener y mantener estas certificaciones cuesta decenas (o cientos) de miles de dólares al año en honorarios de auditores, además de cientos de horas de trabajo interno.


Con el SaaS, no solo compra software: también compra los certificados de cumplimiento del proveedor. Es el proveedor quien asume el costo de las auditorías para que usted no tenga que hacerlo.

2. El problema de “¿quién está de guardia?”

Una herramienta de IA puede escribir en segundos un script para configurar una base de datos. Lo que no puede hacer es despertarse a las 3:14 a. m. de un domingo cuando esa base de datos se corrompe o sufre un interbloqueo (deadlock).

Cuando opera su propio software empresarial, tiene que responder preguntas críticas sobre la infraestructura:

  • ¿Quién se asegura de que realmente se respalde la base de datos?
  • ¿Quién prueba periódicamente esos respaldos para garantizar que se puedan restaurar?
  • ¿Quién monitorea la disponibilidad, aplica parches al sistema operativo subyacente y mitiga los ataques DDoS?


La dura realidad: Los administradores de bases de datos, los ingenieros de confiabilidad de sitios (SRE) y los profesionales de DevOps son increíblemente caros. Si su herramienta a medida falla y paraliza las operaciones de su negocio, su software “gratuito” generado por IA de pronto le cuesta una fortuna por cada hora que pasa.

3. El costo oculto del soporte técnico

El software es un organismo vivo. Las API cambian, los navegadores se actualizan, los sistemas operativos evolucionan y los requisitos de los usuarios se transforman.

Cuando una herramienta SaaS tiene un error, su equipo abre un ticket y el equipo de ingeniería de otra empresa lo corrige. Cuando su propio software a medida falla porque una API de terceros cambió el formato de sus datos, todas las miradas apuntan hacia usted.

Aunque use Claude Code para diagnosticar e implementar rápidamente una corrección, alguien todavía tiene que:

  • Analizar y priorizar el reporte de error de un usuario interno frustrado.
  • Validar que la corrección de la IA no haya introducido una regresión en otra parte.
  • Gestionar el sistema interno de tickets y la cola de soporte.


El soporte técnico requiere personas con tiempo dedicado. Sin ellas, su software a medida inevitablemente se degrada hasta convertirse en un sistema heredado caótico e imposible de mantener.

4. El superpoder del SaaS: la economía de los sistemas compartidos

El error de fondo del argumento de “mejor lo construimos nosotros” es no entender la economía del SaaS. Podría decirse que el SaaS tiene tanto que ver con los sistemas compartidos como con el propio software.

Piense en un proveedor de SaaS como una enorme cooperativa. Los costos totales de desarrollo de software (incluidos los tokens y las suscripciones a herramientas de programación con IA de gama alta), la infraestructura en la nube, el mantenimiento continuo y el monitoreo de seguridad se reparten entre miles de clientes que pagan.

Categoría de gasto

Desarrollo propio con IA

Solución SaaS

Desarrollo y tokens de IA

Usted paga el 100%

Se reparte entre todos los clientes

Infraestructura y respaldos

El costo total de su infraestructura en la nube

Economías de escala optimizadas

Seguridad y auditorías

Lo absorbe por completo su empresa

Incluido en el precio de la suscripción

Equipo de soporte global

Lo paga usted (o consume el tiempo de sus desarrolladores)

A cargo del personal del proveedor

Cuando le paga a un proveedor de SaaS 100 dólares por usuario al mes, aprovecha una infraestructura de varios millones de dólares que otras empresas del sector ya han puesto a prueba en condiciones reales. Intentar replicar esa infraestructura por su cuenta significa asumir el 100% de la carga financiera y operativa.

El veredicto: cuándo desarrollar y cuándo comprar

Nada de esto significa que herramientas como Claude Code no sean revolucionarias. Cambian las reglas del juego a la hora de crear prototipos rápidos, automatizar flujos de trabajo de nicho muy específicos y exclusivos de su negocio, o integrar sistemas dispares.

Pero para el software esencial, como el de transporte de valores y el de bóvedas de efectivo, el SaaS sigue ofreciendo el menor costo total de propiedad (TCO).

Antes de decidir desarrollarlo usted mismo porque la IA hace que parezca fácil, pregúntese: ¿Estamos preparados para convertirnos en una empresa de software para darle soporte? Porque, una vez que escribe el código, la infraestructura, la seguridad, los errores y las alertas de medianoche son suyos para siempre.